VENUSTIANO CARRANZA Y JUAN ANDREU ALMAZÁN: DOS FORMAS DE VIDA: Carranza no puede convencer al rebelde Almazán de que se someta al constitucionalismo.

En los comienzos del año de 1916, en su cuartel general, el general Pablo González recibió instrucciones del Primer Jefe. Venustiano Carranza para que le insistiera, una vez más, al joven general de división Juan Andreu Almazán -de veinticinco años, considerado por el propio jefe de gobierno como un...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor principal: Moguel, Josefina
Formato: Artículo
Lenguaje:español
Publicado: Universidad Autónoma de Nuevo León 2022
Acceso en línea:https://humanitas.uanl.mx/index.php/ah/article/view/1549
Descripción
Sumario:En los comienzos del año de 1916, en su cuartel general, el general Pablo González recibió instrucciones del Primer Jefe. Venustiano Carranza para que le insistiera, una vez más, al joven general de división Juan Andreu Almazán -de veinticinco años, considerado por el propio jefe de gobierno como un reaccionario, rebelde y hasta traidor a unificarse al constitucionalismo. Pensaron que el español Pedro Arburúa, residente en Torreón, era el indicado para convencerlo, ya que eran amigos desde que Almazán había sido designado como irregular en el Estado Mayor del general federal José Refugio Velasco en 1913, al ser enviados al norte del país para enfrentar a los villistas. Pedro Arburúa se hizo famoso en la zona coahuilense por las formidables juergas en las que participaba junto a otros españoles en derroche de alegría, buena voz y cantidades pasmosas de cognac, y bajo la amenaza de ser expulsado del país, se le obligó a comprometerse. Así, fue enviado a entrevistarse con Almazán, acompañándole Miguel -hermano del general-, y otro español, Valentín Samaniego -residente en Tehuacán-quien llevaba instrucciones amplias para Pedro Villaseñor, miembro del cenáculo carrancista.
Descripción Física:HUMANITAS DIGITAL; Núm. 30 (2003): Humanitas Enero- Diciembre 2003; 811-833
2007-1620
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