EL DECESO DE FELIPE II SUS REPERCUSIONES EN NUEVA ESPAÑA

Vivía en Nueva España a fines del siglo XVI situación favorable: de asentamiento institucional, de cohesión territorial y social, de progreso y de paz. Había cesado la guerra chichimeca gracias a la labor de los virreyes Henriquez y Velazco II y el dominio colonial se extendía por Nuevo México y las...

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Detalles Bibliográficos
Autor principal: de la Torre, Ernesto
Formato: Artículo
Lenguaje:español
Publicado: Universidad Autónoma de Nuevo León 2022
Acceso en línea:https://humanitas.uanl.mx/index.php/ah/article/view/1382
Descripción
Sumario:Vivía en Nueva España a fines del siglo XVI situación favorable: de asentamiento institucional, de cohesión territorial y social, de progreso y de paz. Había cesado la guerra chichimeca gracias a la labor de los virreyes Henriquez y Velazco II y el dominio colonial se extendía por Nuevo México y las Californias; la población indígena se concentraba en virtud de las disposiciones de congregar a la población que obedecían a razones políticas, económicas y religiosas, la unidad de la fe motivada por razones políticas se lograba con la fundación del Tribunal del Santo Oficio. Estas tres vertientes, producto del deseo del monarca de fortalecer su imperio, unificarlo políticamente apoyándose en la unidad religiosa, y de preservarlo de las injurias de los infieles y de los grupos separados, eran resultado de la política de aseguramiento de sus posesiones, férreamente impuestas por Felipe 11. Se vivía bajo las consecuencias de su política fielmente cumplida por los soberbios administradores que la Nueva España tuvo en el siglo XVI.
Descripción Física:HUMANITAS DIGITAL; Núm. 26 (1999): Humanitas Enero-Diciembre 1999; 471-496
2007-1620
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