Morfometría interna del oído pediátrico comparación entre hipoacusia neurosensorial y población sana

Antecedentes y objetivos: La hipoacusia es una discapacidad presente en aproximadamente 34 millones de niños. En nuestro país residen 38.5 millones de niños, 11.3% de estos tienen una discapacidad auditiva. La hipoacusia puede clasificarse en leve (pérdida entre 26 y 40 dB), moderada (entre 41 y 60...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor principal: Maya García, Haziel
Formato: Tesis
Lenguaje:Spanish / Castilian
Publicado: 2026
Materias:
Acceso en línea:http://eprints.uanl.mx/31061/7/31061.pdf
Descripción
Sumario:Antecedentes y objetivos: La hipoacusia es una discapacidad presente en aproximadamente 34 millones de niños. En nuestro país residen 38.5 millones de niños, 11.3% de estos tienen una discapacidad auditiva. La hipoacusia puede clasificarse en leve (pérdida entre 26 y 40 dB), moderada (entre 41 y 60 dB), severa (entre 61 y 80 dB) y profunda (por encima de 81 dB). La colocación de implantes cocleares se ha empleado para disminuir los efectos en el aprendizaje mediante la audición. La tomografía computada de alta resolución es el estudio de rutina previo a la colocación del implante. Aproximadamente 20-30% de los pacientes con hipoacusia neurosensorial profunda presentan anomalías en el oído interno en la tomografía computada de alta resolución. El objetivo de este estudio es describir la morfometría en población pediátrica y sana y con hipoacusia neurosensorial, comparar la variabilidad entre los grupos, entre oídos sanos y enfermos, así como en ambos sexos. Material y métodos: Estudio observacional, transversal, retrospectivo y comparativo en imágenes de tomografía computada de alta resolución en 54 pacientes (26 niñas, 28 niños), obtenidos mediante referencia cruzada con la base de datos del servicio de otorrinolaringología. El grupo de hipoacusia neurosensorial incluyó aquellos con el diagnóstico hecho mediante audiometría y/o potenciales auditivos evocados, para el grupo control se emplearon pacientes con patologías que afectan al oído medio o externo. Se excluyeron pacientes con antecedente de intervenciones quirúrgicas en la región temporal, fracturas, tumores o cualquier patología o anormalidad que alterara de manera significativa la anatomía del oído interno. Se obtuvieron medidas de la altura (AC), longitud (LC) coclear, así como de la apertura para el nervio coclear (ANC) y del ancho de la cóclea en la segunda vuelta (ACSV), además de la altura (ACAI), longitud (LCAI), ancho (AnCAI) del conducto auditivo interno y se cotejaron con los resultados de las pruebas audiométricas. Resultados: Se incluyeron un total 54 estudios de tomografía computada de alta resolución de hueso temporal, para un total de 108 oídos internos. El rango de edades fue de entre 0 y 17 años, con un promedio de 8.94 ± 4.46 de los cuales 51.9% fueron niños (n=28). Se encontró una diferencia estadísticamente significativa (p=0.039) en el AnCAI entre el grupo control (5.04 mm) y el grupo con HNS (5.57 mm). No se encontró diferencia significativa en el resto de las mediciones de los grupos control y con hipoacusia neurosensorial. Conclusiones: La TCAR sigue siendo una herramienta indispensable para la valoración de candidatos a implante coclear. En este estudio se compararon pacientes con HNS y controles, sin encontrar diferencias estadísticamente significativas entre las diferentes variables, excepto por el AnCAI. Sin embargo, se necesitan de más estudios en población pediátrica para entender las implicaciones que la morfometría del oído interno tiene en el manejo y pronóstico de los pacientes candidatos a implante coclear.