| Summary: | El presente estudio tuvo como propósito conocer cómo les va a los pacientes con sobrepeso u obesidad que son operados de una hernia inguinal, comparando los resultados de dos tipos de cirugía: la abierta tradicional y la laparoscópica. La intención fue observar, de manera sencilla y basada en los expedientes clínicos ya existentes, si alguno de estos dos abordajes se relaciona con un mayor número de complicaciones, estancias hospitalarias más prolongadas o un impacto diferente en su calidad de vida. Para lograrlo, se revisaron los expedientes de todos los pacientes que, entre enero de 2020 y agosto de 2025, fueron intervenidos en el Servicio de Cirugía General del Hospital Universitario “Dr. José Eleuterio González”. Solo se incluyeron adultos con diagnóstico claro de hernia inguinal y con un índice de masa corporal que los colocara en el rango de sobrepeso u obesidad. Toda esta información se obtuvo únicamente de los registros clínicos, sin intervenir en la atención de los pacientes ni modificar su tratamiento en ningún momento. En total se estudiaron 143 pacientes. La mayoría fueron hombres y más de ocho de cada diez tenían sobrepeso, mientras que el resto presentaba obesidad. También se encontró que más de la mitad tenía al menos una enfermedad crónica, como diabetes o hipertensión, algo esperable para la edad promedio de la población analizada. Con respecto al tipo de hernia, se observó que la más frecuente fue la hernia inguinal indirecta, seguida de la directa. Llamó la atención que el tipo de hernia sí varió entre técnicas: en la cirugía abierta hubo más hernias indirectas, mientras que en la laparoscopía se atendieron más hernias directas y bilaterales. Esto refleja, en parte, las preferencias quirúrgicas y la complejidad anatómica que suele motivar la selección de una u otra técnica. Sobre los resultados de la cirugía, ambos grupos tuvieron tiempos operatorios similares y prácticamente no hubo complicaciones durante la operación. Después de la cirugía, la gran mayoría de los pacientes se fue de alta al día siguiente, sin diferencias importantes entre los dos métodos. En cuanto a las complicaciones posteriores, se observó una frecuencia baja en general. Infecciones, seromas, hematomas y recurrencias fueron poco comunes y se presentaron en proporciones similares en los dos tipos de cirugía. Del mismo modo, la mortalidad fue mínima y no mostró relación con el tipo de procedimiento. Uno de los intereses del estudio fue conocer cómo se sentían los pacientes después de la cirugía en términos de dolor y capacidad para realizar sus actividades diarias. Para esto se usaron dos escalas incluidas de manera rutinaria en los expedientes: el EuraHS-QoL y el SF-IPQ. De manera general, el dolor reportado por los pacientes fue leve en ambos grupos, sin diferencias importantes. Sin embargo, sí se identificó que los pacientes operados mediante cirugía abierta referían un poco más de limitación para actividades físicas intensas o deportivas. Esto se reflejó también en que su puntaje total en esa escala fue ligeramente mayor, lo que indica mayor incomodidad o molestias residuales en comparación con los operados por laparoscopía. Aun así, estas diferencias no fueron suficientes para considerarse clínicamente severas. En resumen, los resultados de este estudio muestran que, en pacientes con sobrepeso u obesidad, tanto la cirugía abierta como la laparoscópica para corregir una hernia inguinal son seguras y ofrecen resultados favorables. Las complicaciones fueron poco frecuentes, el tiempo de hospitalización fue mínimo y la recuperación fue adecuada en la mayor parte de los casos. Aunque la laparoscopía mostró una ligera ventaja en cuanto a menor molestia funcional posterior, ambos procedimientos demostraron ser opciones válidas y efectivas dentro del contexto del hospital. Finalmente, este trabajo se realizó siguiendo los principios éticos establecidos por la normativa mexicana e internacional para investigación en salud. Toda la información fue tratada de manera confidencial, sin exponer datos personales y sin poner en riesgo la integridad de los pacientes, ya que únicamente se revisaron los expedientes existentes.
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