| Sumario: | La hipersensibilidad a los antiinflamatorios no esteroideos constituye un motivo frecuente de referencia y un desafío diagnóstico, en parte debido al elevado número de pacientes incorrectamente etiquetados como alérgicos. La amplia utilización de estos fármacos favorece la aparición de reacciones adversas que pueden confundirse con hipersensibilidad verdadera, y la literatura señala que muchas etiquetas derivan de episodios inespecíficos o no reproducibles. La heterogeneidad clínica y la limitada utilidad de las pruebas diagnósticas refuerzan la necesidad de contar con una valoración sistemática basada en la historia clínica.
Objetivo: Identificar a los pacientes con sospecha diagnostica de alergia a los antiinflamarios no esteroideos y determinar la proporción real de alergia a AINE en el Centro Regional de Alergia e Inmunología Clínica promoviendo el desetiquetado de estos pacientes.
Material y métodos: Se realizó un estudio transversal, prospectivo y descriptivo en pacientes mayores de 18 años con sospecha de hipersensibilidad a AINE, atendidos en un centro de tercer nivel entre marzo y noviembre de 2025. El protocolo diagnóstico incluyó historia clínica detallada, pruebas cutáneas (prick e intradérmicas) y pruebas de exposición controlada (PEC) con AAS, AINE implicados y celecoxib. Los fenotipos se clasificaron conforme a las guías EAACI/ENDA. Se emplearon pruebas de chi-cuadrado, exacta de Fisher y simulación de Monte Carlo para evaluar asociaciones entre variables clínicas y diagnósticas.
Resultados: Participaron 33 pacientes; predominó el sexo femenino (72.7%) y el grupo de edad de 18–30 años (42.4%). El 63.6% presentó antecedentes de atopia y las comorbilidades más frecuentes fueron rinitis alérgica (36.4%) y asma (12.1%). La manifestación clínica predominante fue urticaria/angioedema (69.7%). Los AINE implicados con mayor frecuencia fueron ibuprofeno y diclofenaco (45.5% cada uno). La positividad de las pruebas cutáneas fue baja (6.1% en prick test y 21.2% en intradérmica). En la PEC, el 24.2% presentó reacción, principalmente urticaria, con tiempos de aparición dentro de la primera hora. Celecoxib fue bien tolerado en el 100% de los casos. En el diagnóstico final, el 48.5% no presentó hipersensibilidad, el 39.4% mostró hipersensibilidad múltiple y el 12.1% hipersensibilidad simple. El fenotipo más frecuente fue NIUAA (33.4%). Se identificó una asociación significativa entre atopia y tipo de hipersensibilidad (p = 0.002). Asimismo, hubo una fuerte asociación entre presentar más de un episodio o clínica clara y el diagnóstico confirmado de hipersensibilidad múltiple (p < 0.001).
Conclusiones: Este estudio evidencia un sobrediagnóstico importante, ya que la mitad de los pacientes diagnosticados inicialmente no presentaba en realidad hipersensibilidad. La predominancia de la hipersensibilidad múltiple y del fenotipo NIUAA coincide con lo descrito en la literatura. La baja positividad de las pruebas cutáneas confirma su utilidad limitada y refuerza a la provocación oral como el estándar diagnóstico, clave para identificar casos no reproducibles y facilitar el desetiquetado seguro. Asimismo, se observó una fuerte asociación entre una clínica bien definida con episodios repetidos y el diagnóstico confirmado de hipersensibilidad múltiple, en concordancia con las recomendaciones de la guía WAO 2025. En conjunto, los hallazgos subrayan el alto valor de una historia clínica detallada en escenarios de reactividad cruzada, manteniendo la prueba de provocación como herramienta esencial cuando persisten dudas diagnósticas.
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