| Sumario: | La comprensión de la depresión ha acompañado al ser humano desde tiempos antiguos,
reflejando la manera en que cada época ha intentado explicar el sufrimiento psíquico;
siendo objeto de explicaciones tanto médicas como religiosas, e incluso filosóficas, a
menudo mezclando lo físico con lo místico. Estos enfoques coexistieron hasta que la
psiquiatría como disciplina médica comenzó a consolidarse (Michel, 2020; When Were
the Earliest Accounts of Depression?, s/f; Zivanovic & Nedic, 2012a).
En la antigua Grecia, Hipócrates ya describía a la melancolía como un
desequilibrio de los humores, integrando por primera vez una visión médica del
padecimiento (Horwitz et al., 2017a; Michel, 2020). Durante el siglo XVII ya se buscaba
categorizar distintos tipos de depresión, distinguiendo formas "melancólicas" o psicóticas
de variaciones más "neuróticas" o no psicóticas. Esta distinción se mantuvo hasta que el
DSM-III, en 1980, consolidó la categoría unitaria del "Trastorno Depresivo Mayor"
(Horwitz et al., 2017b).
|