| Sumario: | La Enfermedad Mínima/Medible Residual (EMR) es el principal factor
pronóstico en la leucemia linfoblástica aguda tipo B (LLA-B). Su detección, incluso en
niveles inferiores al umbral clásico de 0.01%, se asocia con mayor riesgo de recaída y
menor supervivencia. Las técnicas de citometría de flujo de próxima generación (CFPG) y
secuenciación de próxima generación (SPG) permiten medir con alta sensibilidad la
persistencia de células malignas y mejorar la estratificación del riesgo.
Material y métodos: Estudio observacional, descriptivo y ambispectivo, con datos de
2017–2025. Se evaluó la supervivencia global (SG) de pacientes atendidos en el Servicio
de Hematología del Centro Universitario contra el Cáncer del Hospital Universitario,
mayores de 16 años con LLA-B de diagnóstico reciente, sin tratamiento previo y con
medición de EMR después de inducción y consolidación. Se clasificaron en cuatro
categorías: enfermedad activa (>5% blastos), EMR positiva (>0.01%), EMR detectable
(<0.01%) y EMR no detectada. Se realizó seguimiento clínico para identificar progresión,
recaída y mortalidad, permitiendo comparar los diferentes niveles de EMR con los
desenlaces observados.
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