Sumario: | La creciente presión sobre los ecosistemas para satisfacer las necesidades de alimentos, forraje, combustible, materiales para construcción y agua ha sido un factor detonante en la pérdida de la capacidad productiva de los ecosistemas, particularmente del recurso suelo. Una forma de contrarrestar esos efectos de desertificación es mediante la implementación de obras de conservación y restauración del suelo. La hipótesis que se propone en esta investigación es que los tratamientos aplicados (bordos en curvas a nivel, reforestación y exclusión de ganado) mejorarán las propiedades físicas y químicas del suelo. Asimismo, incrementarán la cobertura vegetal y la regeneración de Pinus arizonica. Los tratamientos, incluido un área control, se establecieron en superficies de 20 ha y fueron evaluados en 2011- 2012 (vegetación) y 2011-2013 (parámetros de suelo). Las cuatro áreas se encuentran bajo el mismo clima, pendiente, tipo de suelo y vegetación. No hubo diferencias en la densidad aparente entre tratamientos, ni entre fechas (2011-2013). El contenido de materia orgánica resultó similar entre los tratamientos durante 2011 excepto el testigo que presentó menor cantidad de materia orgánica. En 2013, el tratamiento de reforestación incrementó el contenido de materia orgánica con respecto a 2011 a diferencia del resto de los tratamientos que no presentaron cambio entre estas dos fechas. En relación a la regeneración de Pinus arizonica, no se encontraron diferencias en el número de semillas, ni de plántulas entre tratamientos (bordos, exclusión, testigo) en ninguno de los dos muestreos (octubre 2011 y marzo 2012). En todos los tratamientos, excepto en el testigo, se incrementó la cobertura vegetal de 2011 a 2013, mostrando menores porcentajes de suelo desnudo a dos años de haber realizado las obras de conservación del suelo.
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