¿Por qué hablar?

Los filósofos Deleuze y Guattari (1973) nos llamaron máquinas deseantes, y a nuestros deseos los señalaron como responsables por el devenir de la tradición humana. Así como la naturaleza desea alimentarse de los rayos del sol y crece alto para asegurar su porción, o desea saciar su sed con cálida ll...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor principal: Quintanilla-Merino, Daniela G.
Formato: Artículo
Lenguaje:español
Publicado: Universidad Autónoma de Nuevo León 2024
Materias:
Acceso en línea:https://reforma.uanl.mx/index.php/revista/article/view/364
Descripción
Sumario:Los filósofos Deleuze y Guattari (1973) nos llamaron máquinas deseantes, y a nuestros deseos los señalaron como responsables por el devenir de la tradición humana. Así como la naturaleza desea alimentarse de los rayos del sol y crece alto para asegurar su porción, o desea saciar su sed con cálida lluvia y expele vapor que se convierte en agua, el sujeto desea y entonces produce. Sin embargo, tal como yo deseo, nosotros también deseamos, igual que ellos desean; y así como en la naturaleza los flujos de deseo se organizan en la biosfera, en la sociedad existe la semiosfera (Lotman, 1996). Con esto se establece que nuestros deseos se traducen en significados cuando los materializamos al producirlos, entonces organizamos signos.
Descripción Física:Revista Reforma Siglo XXI; Vol. 30 Núm. 117 (2024): Reforma Siglo XXI ; 29-31
2007-2058