| Sumario: | Antecedentes: Las enfermedades hemato-oncológicas pediátricas, especialmente leucemias y linfomas, constituyen una de las principales causas de cáncer infantil en México. El retraso diagnóstico sigue siendo un problema relevante debido a la inespecificidad de los síntomas iniciales y a deficiencias en los procesos de referencia, lo que impacta negativamente en el pronóstico y la supervivencia.
Objetivo: Determinar los tiempos de diagnóstico de las enfermedades hemato-oncológicas pediátricas en el Hospital Universitario “Dr. José Eleuterio González” y analizar los factores clínicos, organizacionales y socioeconómicos asociados al retraso diagnóstico.
Métodos: Estudio observacional, retrospectivo y analítico que incluyó 45 pacientes pediátricos diagnosticados entre 2019 y 2024. Se analizaron dos intervalos: desde el inicio de los síntomas hasta el diagnóstico definitivo y desde el ingreso hospitalario hasta el diagnóstico. Se evaluaron variables sociodemográficas, tipo de neoplasia, nivel de atención de referencia y médico remitente. Se utilizaron pruebas descriptivas.
Resultados:La edad media fue 7.64 ± 4.05 años; 60% fueron hombres. La leucemia linfoblástica aguda representó el 86.7% de los casos. El tiempo mediano desde síntomas a diagnóstico fue de 23 días (media 28.8 ± 22.7), mientras que el tiempo ingreso-diagnóstico fue de 4 días (media 5.1 ± 4.2). No hubo diferencias significativas por tipo de neoplasia. El retraso >30 días ocurrió en 31% de los pacientes. Ningún factor analizado mostró asociación estadísticamente significativa.
Conclusiones: El principal componente del retraso diagnóstico ocurre en la fase prehospitalaria, mientras que el proceso intrahospitalario es eficiente. Se requieren estrategias de detección temprana y mejora en la referencia para reducir los tiempos diagnósticos.
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