Reflexiones sobre cómo llegar a ser un buen taxónomo

Cuando cursaba el cuarto semestre de la carrera de Biólogo en la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Autónoma de Nuevo León, en el curso de Zoología de invertebrados no artrópodos, me llamaron mucho la atención los poliquetos. En las prácticas de laboratorio vimos a los gigantescos anf...

Descripción completa

Detalles Bibliográficos
Autor principal: Salazar-Vallejo, Sergio I.
Formato: Artículo
Lenguaje:español
Publicado: Universidad Autónoma de Nuevo León 2019
Materias:
Acceso en línea:https://biologiaysociedad.uanl.mx/index.php/b/article/view/35
Descripción
Sumario:Cuando cursaba el cuarto semestre de la carrera de Biólogo en la Facultad de Ciencias Biológicas de la Universidad Autónoma de Nuevo León, en el curso de Zoología de invertebrados no artrópodos, me llamaron mucho la atención los poliquetos. En las prácticas de laboratorio vimos a los gigantescos anfinómidos, los abundantes eunícidos y nereídidos, y los muy espectaculares serpúlidos. El profesor responsable era el Biól. Carlos Briseño de la Fuente† y cuando le pregunté si eran difíciles de identificar, me dijo que no había especialista en el país, y que los gusanos eran demasiado difíciles para mí, por lo que era mejor que no me metiera con ellos. Picó mi orgullo. Ahora podría ser considerado bullying, pero no podría serlo entre un veterano de la segunda guerra y un jugador de futbol americano. Ambos sabíamos que en los entrenamientos se dicen cosas peores para motivar a los jóvenes. Una de las consecuencias fue que solicité ser estorbante en su laboratorio; la otra, tratar de conocer mejor al grupo, pero mis avances eran muy lentos. Pese a mis limitaciones, pensé que era buena idea tratar de ser taxónomo de poliquetos.
Descripción Física:Biología y Sociedad; Vol. 2 No. 4 (2019): Julio-Diciembre 2019; 4-18
Biología y Sociedad; Vol. 2 Núm. 4 (2019): Julio-Diciembre 2019; 4-18
2992-6939